Durante el sorteo de la lotería
nacional se cayó el gordo y no lo podían levantar.
Se trata de un hecho que
pasó desapercibido totalmente durante todo el sorteo. Raimundo Gordalez, quiero
decir, González, guardia jurado siempre presente durante el sorteo, sufrió un
leve mareo durante el comienzo del sorteo, cayó al suelo y de ahí ya no se pudo
mover. Al otro lado, se repartían euros y más euros cargados de felicidad, y
nadie sabía del pobre vigilante, quien por no haber desayunado bien, le dio un
bajón de azúcar. Loterías y apuestas del estado se ha solidarizado con el, y le
han regalado un boleto de quiniela para la próxima jornada de liga. Tras este
suceso, Raimundo se jubila y espera poder levantar cabeza pronto.







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